El Sínodo de los Jóvenes ha
tenido como uno de sus temas principales el discernimiento. El discernimiento
es una dinámica espiritual en que cada persona o comunidad buscan descubrir y
aceptar la voluntad de Dios. Este camino de ir reproduciendo en la propia vida
el “Hágase” de María, implica hacer pequeños discernimientos: cotidianos,
sencillos, simples, pero donde se nos juega la vida.
Este cuento de Mamerto Menapace
nos invita a mirar lo bueno y lo no tan bueno que crece en nuestras vidas a la
par y que en este camino no vamos solos, el buen Dios, Dueño del campo y de nuestro
corazón, siempre va con nosotros.
Sorgo y chamico
El sorgo estaba chico. Tal vez a
no más de una cuarta de altura. Y el verano había exagerado la sequía con
varios días de viento norte.
A la hora de la siesta era casi
preferible no mirar el sorgal. Su aspecto era más vale desalentados. Chamuscado
como estaba por el calor y el viento norte, el pequeño sorgal mostraba el
sufrimiento de la sequía.
Sólo el chamico parecía gozar de
privilegio. Aunque mirado bien y de cerca, también él mostraba los efectos de
la sequía. Lo malo era que había mucho chamico. Y para el sorguito eso
representaba un





