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domingo, 2 de abril de 2023

Semana Santa 2023…hay tiempo de preparar el corazón


Hoy comienza la semana santa, todo está dispuesto para celebrar como “pueblo de Dios” la gran fiesta de la cristiandad, “La Resurrección de Jesús y su victoria sobre la muerte, el pecado”. Nos han precedido 40 días (cuaresma) de preparación por medio de una oración insistente, el sacrificio y los actos de solidaridad y misericordia, sin embargo, hay quienes dicen que no haber podido aprovechar el

domingo, 10 de abril de 2022

Pregón de Semana Santa


 

Se declara abierto el tiempo de gracia.
Empiezan los días santos, los días grandes
en que nuestro Señor Jesucristo
dio las más hermosas pruebas de amor.
Debemos escuchar cada una de sus palabras,
contemplar sus gestos, sus detalles,
porque es lo más importante que ha sucedido en el mundo.
Palabras y hechos admirables
que rompen nuestros moldes y nuestros límites.
Por eso todas las horas de estos santos días
serán insuficientes para estudiar esta historia,
la más sublime historia de amor.
 
Contemplamos el amor de un Dios que se empobrece,
para enriquecer a los hombres;
de un Dios que se empequeñece,
para ponerse a la altura de los hombres, elevándolos;
de un Dios que se hace siervo,
para lavar los pies de los hombres;
de un Dios que se hace comida,
para alimentar las hambres de los hombres;
de un Dios que se hace cordero
para cargar los pecados de los hombres;
de un Dios que sufre hasta la muerte
para dar vida a los hombres;
de un Dios que bajó a los infiernos,
para sacar de las tinieblas a los hombres.
Nunca se ha visto en la tierra un amor tan limpio y generoso.

sábado, 3 de abril de 2021

Sábado Santo: "Ante el silencio de María"

 


Este sábado acompañamos a María en silencio, ante la ausencia de su hijo y en espera de lo que vendrá. En María se cumplieron las profecías del anciano Siméon, con la muerte de Jesús se dio su culmen. Madre dolorosa, Madre en soledad, Madre del Amor hasta el extremo.

Canto: “A tanto amor” (Metanoia)

viernes, 2 de abril de 2021

Viernes Santo: "Día de silencio orante para contemplar al crucificado"

 


Hoy la tierra enmudece, la Palabra calla, recordamos la pasión y muerte de Ntro Señor Jesucristo…es el único día del año en que no se celebra la Eucaristía para resaltar que Jesús asumiendo nuestro pecado desciende al lugar de los muertos para darnos la Salvación.

Acompañamos al Señor en silencio, por ello las comunidades cristianas se reúnen para la Celebración de la Cruz a las 15 hs y por la tarde para el rezo del tradicional Via Crucis.

Permanezcamos en silencio y acompañemos al Señor en actitud de adoración.

Canto: “En la cruz esta la vida y el consuelo” (Maité Lopez)

jueves, 1 de abril de 2021

Jueves Santo: "Día del servicio, del lavatorio de pies"

 


En la última cena Jesús da las últimas instrucciones a sus discípulos y lo hace con el propio ejemplo. Es desconcertante ver al Señor postrado frente a sus amigos para lavarles los pies… El Maestro, el Señor, el hijo de David se abaja para levantar nuestra autoestima lastimada por el pecado. Sólo Jesús es capaz de limpiarnos, de liberarnos del pecado, y nos lo ha enseñado con el simple gesto del lavatorio.

¿De qué necesitas ser limpio? El Señor hoy se postra a tus pies, Él mismo quiere quitarte el polvo del camino que vienes arrastrando para prepararte así para la vida nueva.

Canto: "Lava mis pies" (Marcelo Cid)

miércoles, 31 de marzo de 2021

Miércoles Santo: "La traición de Judas"

 


La Iglesia nuevamente nos presenta la última cena, en el evangelio de hoy, pero esta vez centra la mirada en Judas Iscariote y el anuncio que hace Jesús de su traición.

A veces nos sucede como a Judas, nos dejamos encandilar por los atractivos que ofrece el mundo hasta el punto de olvidarnos de lo que es realmente valioso en la vida. La avaricia llevó a este discípulo a traicionar a Jesús, las 30 monedas de plata no consiguieron colmar sus ansias, una vez en sus manos, se volvieron contra él, llevándolo a un profundo sentimiento de culpa y desprecio de sí hasta el punto de quitarse la vida.

¿Qué valor tiene Jesús en tu vida?  ¿Serías capaz de venderte o venderlo por dinero? ¿Cuánto tiempo de felicidad puede darnos el dinero o las cosas?

Canto: “Ten piedad”(Ain Karem)


martes, 30 de marzo de 2021

Martes Santo: "Entre Judas y Pedro, Jesús y su misericordia"

Hoy el Señor se sienta a la mesa con sus apóstoles y les deja ver su fragilidad, su miseria, Él ha venido a salvarnos del ese pecado que nos pesa y molesta.

En Judas y Pedro el texto nos recuerda cuán fácilmente caemos en la tentación, uno por avaricia y otro por vanidad.

Sigamos acompañando al Señor que sólo supo amar, perdonar y comprender a todos.

Canto: "Enséñame" (Athenas)


lunes, 29 de marzo de 2021

Lunes Santo: "La cena de Betania para Jesús"

 


Hoy la Iglesia mira en silencio la escena de la cena en Betania, están Jesús, algunos de sus discípulos y los dueños de casa: Lázaro, Marta y María.

Entremos en ese lugar sentémonos con ellos y seamos testigos de lo que sucede dentro: María derrama el caro perfume de nardo en lospies de Jesús y los unge con sus cabellos, Judas Iscariote reacciona negativamente por el derroche de perfume, el Señor le advierte que el hecho es de alabar.

Detrás de un momento de tanta intimidad, de tanto simbolismo, advertimos la envidia y los celos de los fariseos por Jesús y lo que genera su sola presencia y persona.

Quedémonos en oración y dejemos que el Señor nos hable, acompañemos esta reflexión con una canción del P. Germán Pravia.

Canto: Betania

domingo, 28 de marzo de 2021

¿Qué ramo se usa el Domingo de Ramos? ¿Qué importancia tiene este día?

 


En tiempos de Jesús y en su tierra era muy común encontrar árboles de olivo, por ello el pueblo, probablemente tomó ramos de olivo para salir al encuentro del Señor cuando llegó a Jerusalén, la tradición nos habla también de palmas.

 

Pero qué es lo más importante de éste día?

Primero: que es el día que nos abre las puertas a la Semana Santa.

Segundo: recordamos que el mismo pueblo que proclamó a Jesús como Rey, como hijo de David, unos días más tarde lo traiciona y  pide su crucifixión.

Tercero: los ramos benditos son el recuerdo de la proclamación de Jesús como Rey, hijo de David. También de su señorío, que a pesar de nuestras fragilidades (exaltación y traición al Señor) venció toda miseria humana con la locura inconmensurable de su amor.

viernes, 26 de marzo de 2021

¿Cómo será la Semana Santa argentina de este 2021?



Nuevamente nos toca vivir una Semana Santa inmersos en la Pandemia, esto implica celebrarla de acuerdo a la realidad, los cuidados y la solemnidad que se merece, por ello el SENALI (Secretariado Nacional de Liturgia) nos invita a hacerlo de la siguiente manera:

1. Leer las orientaciones que la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos hizo llegar para estas celebraciones a través de la Nota para los obispos y las conferencias episcopales sobre las celebraciones de la Semana Santa 2021.

2. Sacar provecho del Subsidio especial de Semana Santa 2021 preparado para rezar y celebrar en los hogares. Éste incluye celebraciones para la familia y para cada día, comenzando el Domingo de Ramos hasta el de Pascua”. Para el lunes, martes, miércoles y sábado santo se propone el rezo de la Liturgia de las Horas.

 

Por su parte, la CEA (Conferencia Episcopal Argentina) por medio de los obispos de las distintas jurisdicciones argentinas, quienes se acomodarán de acuerdo a sus necesidades y posibilidades, invita a celebrar ésta semana con la mejor disposición y de este modo:

DOMINGO DE RAMOS: se hará la bendición de Ramos en las distintas parroquias. Donde no fuera posible concurrir de manera presencial se podrá seguir el subisdio antes mencionado, además se invita a las flias a poner en las puertas o ventanas un Ramo con una frase alusiva a la Semana Santa, esto no sólo es expresión de la disposición interior a vivir la Semana Mayor de la cristiandad sino que es también un testimonio y recuerdo para quienes lo vean al pasar.

TRIDUO PASCUAL
JUEVES SANTO: Se celebra la Misa Crismal donde se bendicen los óleos que usarán durante todo el año. También la Misa de la Santa Cena, éste año se omitirá el lavatorio de pies y la procesión con el Santísimo que luego se guardará en el Sagrario.

VIERNES SANTO: Tendrá lugar la Celebración de la Cruz, la adoración y beso a la cruz será realizado sólo por el celebrante. Se omitirá el Via Crucis por las calles; según las indicaciones de la Santa Sede, “en la oración universal, los obispos se encargarán de preparar una especial intención por los que se encuentran en situación de peligro, los enfermos, los difuntos”.

SÁBADO SANTO: Por la tarde comienza la Vigilia Pascual donde se bendice el fuego y el Cirio, se leen las 9 lecturas que nos ayudan a hacer memoria de la Historia de la Salvación, se canta el gloria y se renuevan las Promesas Bautismales. Este año se celebrará solo en las catedrales y parroquias, sin fieles. Se permite utilizar el cirio pascual reciclado del año pasado.

DOMINGO DE PASCUA: Se realiza la Misa de la Resurrección del Señor, se recomienda a las flias rezar una oración pidiendo a Dios su bendición en la mesa del hogar.

domingo, 12 de abril de 2020

"Dios es fiel, no nos ha dejado solos, nos ha visitado" (Homilía del Papa Francisco en la Vigilia Pascual)


«Pasado el sábado» (Mt 28,1) las mujeres fueron al sepulcro. Así comenzaba el evangelio de esta Vigilia santa, con el sábado. Es el día del Triduo pascual que más descuidamos, ansiosos por pasar de la cruz del viernes al aleluya del domingo. Sin embargo, este año percibimos más que nunca el sábado santo, el día del gran silencio. Nos vemos reflejados en los sentimientos de las mujeres durante aquel día. Como nosotros, tenían en los ojos el drama del sufrimiento, de una tragedia inesperada que se les vino encima demasiado rápido. Vieron la muerte y tenían la muerte en el corazón. Al dolor se unía el miedo, ¿tendrían también ellas el mismo fin que el Maestro? Y después, la inquietud por el futuro, quedaba todo por reconstruir. La memoria herida, la esperanza sofocada. Para ellas, como para nosotros, era la hora más oscura.

Pero en esta situación las mujeres no se quedaron paralizadas, no cedieron a las fuerzas oscuras de la lamentación y del remordimiento, no se encerraron en el pesimismo, no huyeron de la realidad. Realizaron algo sencillo y extraordinario: prepararon en sus casas los perfumes para el cuerpo de Jesús. No renunciaron al amor: la misericordia iluminó la oscuridad del corazón. La Virgen, en el sábado, día que le sería dedicado, rezaba y esperaba. En el desafío del dolor, confiaba en el Señor. Sin saberlo, esas mujeres preparaban en la oscuridad de aquel sábado el amanecer del «primer día de la semana», día que cambiaría la historia. Jesús, como semilla en la tierra, estaba por hacer germinar en el mundo una vida nueva; y las mujeres, con la oración y el amor, ayudaban a que floreciera la

sábado, 11 de abril de 2020

Reflexión del Sábado Santo con Santa Teresa de los Andes


“Una espada te atravesará el corazón” (Lc 2, 35)
Y ese día llegó. Ayer a  María, una espada le atravesó tu corazón, el tiempo de cumplimiento de la profecía llegó y hoy la acompañamos en su silencio y en su dolor. El dolor sin dudas atravesó a María… Pero ella confía, espera, cree que Dios  ha llevado a plenitud  el “Hágase”, aunque seguramente no supo cómo.

Después de ese acontecimiento en Nazaret, cuando Dios irrumpió en su vida y cambio sus planes, vinieron 30 años de silencio, 30 años en que nada espectacular pasó, en que Jesús “fue uno más de los suyos”. Y ahora, otra vez son tres días de silencio, de entrega, de muerte, de abandono, de no entender... Otra vez la noche de la fe…

En uno de sus poemas Emily Dickinson escribió que  hay que “Saber llevar nuestra porción de noche” y cada uno podemos pensar en las nuestras, o en nuestros “sábados santos” en los que falta la certeza, dónde nos encontramos con límites personales o de los que nos rodean, cuando nos golpea la

viernes, 10 de abril de 2020

Reflexión del Viernes Santo con Sta Teresa de Ávila



El Viernes Santo amanece gris, no sabemos por qué éste día del año suele ser nublado o lluvioso, pero es así. Tal vez el cielo acompañada esta jornada de silencio, oración y meditación sobre la pasión y muerte de nuestro Señor.

Y el gran signo de éste día “la cruz” que no debe parecernos distante en el tiempo sino un signo muy cercano y actual, en muchos casos está encarnado en el cotidiano de las personas, y en otros llega tan de repente que sorprende y deja sin palabras.

Hoy compartimos con vos éste texto del Santo Padre Francisco en la XXVIII JMJ de Río de Janeiro y un poema de la Santa, para que nos acompañen durante el día:

“Jesús con su Cruz recorre nuestras calles y carga nuestros miedos, nuestros problemas, nuestros sufrimientos, también los más profundos. Con la Cruz, Jesús se une al silencio de las víctimas de la violencia, que ya no pueden gritar, sobre todo los inocentes y los indefensos; con la Cruz, Jesús se une a las familias que se encuentran en dificultad, y que lloran la trágica pérdida de sus hijos. 
Con la Cruz Jesús se une a todas las personas que sufren hambre, en un mundo que, por otro lado, se permite el lujo de tirar cada día toneladas de alimentos. Con la cruz, Jesús está junto a tantas madres y padres que sufren al ver a sus hijos víctimas de paraísos artificiales, como la droga. Con la Cruz, Jesús se une a quien es perseguido por su religión, por sus ideas, o simplemente por el color de su piel; Pero la Cruz invita también a dejarnos contagiar por este amor, nos enseña así a mirar siempre al otro con misericordia y amor, sobre todo a quien sufre, a quien tiene necesidad de ayuda, a quien espera una palabra, un gesto. 
La Cruz nos invita a salir de nosotros mismos para ir al encuentro de ellos y tenderles la mano. Muchos rostros, lo hemos visto en el Viacrucis, muchos rostros acompañaron a Jesús en el camino al Calvario: Pilato, el Cireneo, María, las mujeres… Yo te pregunto hoy a vos: Vos, ¿como quien querés ser. Querés ser como Pilato, que no tiene la valentía de ir a contracorriente, para salvar la vida de Jesús, y se lava las manos? Decidme: Vos, sos de los que se lavan las manos, se hacen los distraídos y miran para otro lado, o sos como el Cireneo, que ayuda a Jesús a llevar aquel madero pesado, como María y las otras mujeres, que no tienen miedo de acompañar a Jesús hasta el final, con amor, con ternura. Y vos ¿como cuál de ellos querés ser? ¿Como Pilato, como el Cireneo, como María? Jesús te está mirando ahora y te dice: ¿Me querés ayudar a llevar la Cruz? Hermano y hermana, con toda tu fuerza de joven ¿qué le contestás?” (Discurso del Papa a los Jóvenes, JMJ de Río de Janeiro, 26 de julio de 2013)

Poema de Teresa de Jesús (Algunas estrofas).
Teresa de Jesús, canta los frutos de la redención y  nos invita, estemos como estemos, a poner los ojos en el Crucificado. Ella canta con un lenguaje desconocido para nosotros: "La Cruz todos los males destierra de esta tierra. Es camino para el cielo…"


En la cruz está la vida
y el consuelo,
y ella sola es el camino
para el cielo.

En la cruz está «el Señor
de cielo y tierra»,
y el gozar de mucha paz,
aunque haya guerra.
Todos los males destierra
en este suelo,
y ella sola es el camino
para el cielo.

De la cruz dice la esposa
a su Querido
que es una «palma preciosa»
donde ha subido,
y su fruto le ha sabido
a Dios del cielo,
y ella sola es el camino
para el cielo.

Es una «oliva preciosa»
la santa cruz
que con su aceite nos unta
y nos da luz.
Toma alma mía, toma la cruz
 con gran consuelo,
que ella sola es el camino
para el cielo.

…………………………………….

Después que se puso en cruz
el Salvador,
en la cruz está «la gloria
y el honor»,
y en el padecer dolor
vida y consuelo,
y el camino más seguro
para el cielo.

jueves, 9 de abril de 2020

Reflexión de Jueves Santo con Isabel de la Trinidad



Entramos en el triduo pascual, después de una larga caminata, por estos cuarenta días de cuaresma y cuarentena, hoy iniciamos nuestra andadura por estos tres días santos que son resumen y culmen de la vida de Jesús.

A la Pasión se entra con el corazón. Con ánimo grande. No desde nuestra cabeza, sino desde el corazón para sintonizar con aquello que latía dentro de Jesús: sus dolores, sus alegrías, sus amores, su entrega, su fidelidad, su angustia, su muerte, su vida…

Hay que entrar como Moisés, con pie descalzo, porque la tierra que vamos a pisar es “Tierra de Misterio”, “Tierra Sagrada”. Hay que entrar con la descalcez del corazón, en transparencia, poniendo delante del Señor toda nuestra verdad y dejándonos abrazar por la suya, que no es otra que la entrega de un amor que va hasta el extremo.

Es bueno recordar, en medio de  esta inseguridad en que vivimos a causa de la situación social actual, que puede robarnos la alegría y la paz, que LA PASIÓN EMPEZÓ CON UNA FIESTA. Sí, con una fiesta, el cáliz más amargo que eligió beber Jesús, arrancó primero con un estallido de gozo. Jesús juntó a sus amigos, a esos con los que por tres años había compartido risas, llantos, sueños, esperanzas. Es una noche especial…

NOCHE DE AMIGOS... Con ellos seguramente esa noche río mucho, oró, les abrió aún más su corazón y les mostró, otra vez, con gestos quién era. Esa noche Jesús siente su corazón romperse ante la traición

miércoles, 8 de abril de 2020

Reflexión del Miércoles Santo con Sta Teresita


En este miércoles Santo, la Palabra nos ubica al igual que ayer en la última cena, ya sabiendo que Judas había decidido entregarlo por 30 monedas de plata. Esta última Cena de Jesús con sus discípulos, tiene mucho de entrega, corazón abierto y a la vez de traición.
Jesús tiene conciencia de lo que le va a suceder, Judas piensa y busca el momento oportuno para entregarlo…los demás discípulos entristecidos no entienden demasiado, preguntan pero no entienden.

Es un día de paradojas…
El nombre Judas significa dar gracias a Dios, alabarle esa es la primera traición de Judas olvidarse de su propia identidad… Jesús, cuyo nombre significa “Dios salva” cumple en su carne su identidad y su misión…

Día de entregas… Un amigo que entrega y otro que se entrega…
Un  Judas traidor, ventajero, que vende al amigo…
Y un Jesús que fiel a sus amigos, prepara para ellos un momento de intimidad, que quiere quedarse con ellos en la última cena, para siempre…

Día de sentimientos distintos… la envidia y la soberbia se apoderan de Judas…
La ternura, el amor y también el dolor ante el amor traicionado anidan en el corazón de Jesús…
Un amigo que cambia los planes y otro que los lleva a cumplimiento hasta el extremo…

Dice Romano Guardini “…¿No hay en nuestras vidas muchos días en los que abandonamos nuestra mejor verdad, nuestro sentimiento más sagrado, nuestro deber, nuestro amor, por una vanidad, una sensualidad, un provecho, una seguridad, un odio, una venganza? ¿Es eso más que treinta monedas de plata? No tenemos por qué hablar del traidor, acaso incluso con voz indignada, como de algo lejano y extraño. Judas nos revela a nosotros mismos…”


Llevemos el evangelio a nuestra vida…
1. ¿Por qué Judas decide entregarlo, qué paso en su corazón? ¿Qué fue gestando esa decisión? ¿Por qué Jesús, aún sabiéndolo sigue adelante?
2. ¿Cuáles son mis traiciones a mi identidad de discípulo y amigo de Jesús? ¿Qué hace que abandonemos nuestra mejor verdad, nuestro sentimiento más sagrado, nuestro deber, nuestro amor?
3. ¿Cuáles son los sentimientos que Jesús alberga en su corazón y qué hoy me invita a vivir?
Te invitamos a que te tomes un momento para adentrarte en lo que Jesús sentía… A que puedas imaginarlo, sentirlo… a que te animes a consolarlo…


HORA DEL AMOR
Esta es la hora del amor, la hora de acompañar al Amigo, Jesús que se entrega y te invita a vivir la fidelidad a tu propia identidad y vocación.. Es hora, como dice Teresita, en este poema de vivir de amor…


“Vivir de amor no es en la cima del Tabor
su tienda plantar el peregrino de la vida.
Es subir el calvario a zaga de las huellas de Jesús,
Y valorar la cruz como un tesoro.
En el cielo de mi vida será el gozo,
Y el dolor será ido para siempre.
 Vivir de amor es darse sin medida,
Sin reclamar salario aquí en la tierra.
¡ah yo me doy sin cuenta bien segura
De que en amor el cálculo no entra!
Lo he dado todo al corazón divino que reboza ternura.
Nada me queda ya corro ligera ya mi única riqueza es
Y por siempre será,
¡Vivir de amor!"

martes, 7 de abril de 2020

Reflexión del Martes Santo con Sta Teresita del Niño Jesús



En el evangelio de hoy (Jn 13, ,21-33.36-38)  vemos nuevamente a Jesús sentado a la mesa, pero esta vez con sus discípulos; es la mesa de la amistad, una última cena, íntima, de despedida, cena de entrega de su voluntad, de revelaciones y de últimas enseñanzas… Tanto, compilado en una comida especial, una celebración litúrgica, de marco religioso. El texto nos habla del preanuncio que hace el Señor de dos traiciones, una la de Judas y otra la de Pedro.

Llama la atención su gesto “se estremeció y habló” ¿por qué se estremece? Porque está a punto de revelar un hecho doloroso, la “traición” de uno de sus discípulos, de sus seguidores, uno de los hombres de su confianza. Y posteriormente la revelación a Pedro, uno de sus tres discípulos más queridos, que lo negará 3 veces antes del canto del gallo. Prestemos atención a los sentimientos del Maestro, el evangelio sólo nos dice que se estremeció, punto; esto indica que no permitió que otras emociones lo habitasen, ni la cólera, ni la ira, ni el resentimiento, ni los deseos de venganza…Jesús se estremeció y a continuación se dejó guiar por un sentimiento, el más profundo y divino, aquel que necesitamos aprender para que la vida se torne más sencilla y llevadera “la misericordia”. De ahí en más Jesús sólo se mostró en actitud de misericordia con los suyos durante lo que quedaba de la última cena.

¿Con cuál de estos sentimientos podemos quedarnos hoy? Con el del “estremecimiento” del Señor, generalmente nos sucede eso ante el miedo, el dolor, la angustia. En esta ocasión Jesús se estremece ante el dolor de la traición, está comunicando que conoce a su grupo de amigos, que sabe que uno de ellos lo entregará y desea que todos lo sepan… No busca señalar al culpable del grupo sino revelar la fragilidad de sus elegidos, hacerles saber que los conoce tanto que incluso cuenta con esas miserias personales para llevar a cumplimiento el proyecto de Dios. No podemos olvidar que el preanuncio de las negaciones de Pedro también causa un profundo dolor al Señor… Dios se vale hasta de nuestros pecados para que su plan se consume. También podemos tener presente otro sentimiento, el de la “misericordia”, la única capaz de mirar a los demás con corazón de Dios, olvidando las ofensas ante el arrepentimiento, comprendiendo las fragilidades humanas, contando con ellas para que ganemos nuestra salvación, etc.


Podemos preguntarnos:
1-¿Cuál es mi actitud ante el estremecimiento y dolor que me produce la traición de alguien querido, cercano, en quien he puesto mi confianza?
2-¿Soy capaz de perdonar a quien me traiciona siendo consciente que yo mismo/a soy muchas veces traidor/a?
3-¿ Con quiénes necesito practicar la misericordia en este momento de mi vida?¿soy consciente de mi necesidad del sacramento de la reconciliación para pedir perdón al Señor por mis traiciones y negaciones?
4- Te ofrecemos esta oración de Sta Teresita del Niño Jesús para que la hagas tuya:


(Oración a Jesús en el Sagrario)
Jesús +
16 de julio de 1895
“¡Oh Dios escondido en la prisión del sagrario!, todas las noches vengo feliz a tu lado para darte gracias por todos los beneficios que me has concedido y para pedirte perdón por las faltas que he cometido en esta jornada, que acaba de pasar como un sueño...

¡Qué feliz sería, Jesús, si hubiese sido enteramente fiel! Pero, ¡ay!, muchas veces por la noche estoy triste porque veo que hubiera podido responder mejor a tus gracias... Si hubiese estado más unida a ti, si hubiera sido más caritativa con mis hermanas, más humilde y más mortificada, me costaría menos hablar contigo en la oración.

Sin embargo, Dios mío, lejos de desalentarme a la vista de mis miserias, vengo a ti confiada, acordándome de que «no tienen necesidad de médico los sanos, sino los enfermos». Te pido, pues, que me cures, que me perdones, y yo, Señor, recordaré que «el alma a la que más has perdonado debe amarte también más que las otras...» Te ofrezco todos los latidos de mi corazón como otros tantos actos de amor y de reparación, y los uno a tus méritos infinitos.
Y te pido, divino Esposo mío, que seas tú mismo el Reparador de mi alma y que actúes en mí sin hacer caso de mis resistencias; en una palabra, ya no quiero tener más voluntad que la tuya.
Y mañana, con la ayuda de tu gracia, volveré a comenzar una vida nueva, cada uno de cuyos instantes será un acto de amor y de renuncia.

Después de haber venido así, cada noche, al pie de tu altar, llegaré por fin a la última noche de mi vida, y entonces comenzará para mí el día sin ocaso de la eternidad, en el que descansaré sobre tu divino Corazón de las luchas del destierro... Amén”.

lunes, 6 de abril de 2020

Reflexión del Lunes Santo con Sta Isabel de la Trinidad


La Iglesia  nos invita a vivir ésta semana santa, en especial desde el lunes  al jueves santo poniendo la mirada en torno a la mesa. Llama la atención que las escenas de éstos días sucedan todas en torno a una comida, espacio de encuentro familiar, de celebración entre amigos.
 El evangelio de hoy Jn 12, 1-11 nos  hace mirar a Jesús sentado  a la mesa de los hermanos de Betania:
- ¿Por qué iría Jesús a esta casa?
- Porque Lázaro, Marta y María eran sus amigos, amigos entrañables, Jesús solía visitarlos para llevarles su alegría, la alegría del Reino, pero también para buscar descanso, reposo, cariño.
Recordemos que se acerca la pasión, Jesús siente en su corazón que se acerca la hora del dolor. Jesús eligió esta casa, esta mesa y estas personas para  preparar el corazón. Cuando nos asalta la angustia, el sufrimiento… solemos recurrir a  esos lugares donde  el amor, el cariño, el cuidado y la atención se nos dan a]en derroche…
El evangelio de hoy nos narra esta comida y un gesto de amor, la unción de María, quien desea remarcar su amor por el Maestro lavándole los pies con un perfume de nardo cuyo valor equivalía a 300 días laborables de un obrero… ella desea dejar en claro el valor que tiene Jesús para ella, aunque no todos los testigos pueden captar el mensaje, como Judas.
Santa Isabel de la Trinidad, haciendo referencia a Betania ledice al Señor: “Te ofrezco la celda de mi corazón, para que sea tu pequeña Betania. Ven a descansar allí, te quiero tanto...”


Llevemos el evangelio a nuestra vida:
1- ¿Qué hago ante el sufrimiento, cómo lo vivo?
2-¿Cuál es mi Betania, ese lugar donde me abrigo y recluyo para pasar la noche del dolor, del momento, de la vida?
3- ¿ Qué valor tiene Jesús para mí? ¿con qué gestos me gustaría demostrárselo en esta semana santa?
5- ¿Te gustaría ofrecer tu corazón a Jesús para que sea su Betania? Te acercamos esta oración de Sta Isabel de la Trinidad

“¡Jesús, Amado mío, que dulce es amarte, ser tuya, tenerte por único Todo! Que mi vida sea una continua oración, un prolongado acto de amor. Que nada pueda distraerme de ti, ni los ruidos, ni las distracciones, nada.
¡Como me gustaría, Maestro, vivir contigo en el silencio! Pero lo que me gusta, por encima de todo, es hacer tu voluntad. Y como Tú quieres que yo siga aún en el mundo, me someto de todo corazón por amor a Ti. Te ofrezco la celda de mi corazón, para que sea tu pequeña Betania. Ven a descansar allí, te quiero tanto...
Yo quisiera consolarte y me ofrezco a ti como víctima. Maestro, por ti y contigo acepto anticipadamente todos los sacrificios y todas las pruebas, incluso la de no sentirte a mi lado. Sólo te pido una cosa: ser siempre generosa y fiel; y no volver nunca más a adueñarme de mi misma. Quiero cumplir con perfección tu voluntad y corresponder siempre a tu gracia. Deseo ser santa contigo y para ti, pero siento mi impotencia: sé Tú mi santidad. Y si alguna vez volviese yo a adueñarme de mi misma, te lo ruego, llévame, hazme morir, mientras sea aún toda tuya.
Yo soy tu mimada, pero tal vez pronto llegue la prueba, y entonces seré yo quien te dé a ti.
Maestro, no son esos dones ni esos consuelos con que me colmas los que yo busco. ¡Es a ti, y sólo a ti! Sostenme siempre, aduéñate cada vez más de mí, que todo lo mío sea tuyo. Rompe, arranca todo lo que te desagrade, para que yo sea toda tuya...
Jesús mio, hace ya tiempo que te lo he entregado todo. Hoy te renuevo esa ofrenda. ¡Sí, que Isabel desparezca y sólo quede su Jesús!”

Isabel de la Trinidad
(Notas íntimas)

domingo, 5 de abril de 2020

Domingo de Ramos, inicio de la Semana Santa



Con la celebración litúrgica de éste día la Iglesia nos anima a comenzar la peregrinación hacia la fiesta de Pascua. Hoy comenzamos con el Domingo de Ramos o de la Pasión del Señor, en éste día recordamos que el Señor se encaminó hacia el árbol de la cruz, pero no lo hizo solo, estuvo acompañado, vivió en su propia carne las experiencias más profundas y hondas que puede sufrir un ser humano en los momentos límites y de dolor. El Padre permitió que el Hijo recorriera la vía dolorosa de la humanidad y que cargara sobre sí toda nuestra miseria y pecado, con cuánto dolor habrá llevado el Señor tanta desgracia y bajeza sobre sus espaldas y con cuánto amor las habrá cargado que las llevó hasta el fin.
Este día tiene su propia luz, su propia atmósfera, no necesitamos mas que escuchar las lecturas del día y meditarlas en el corazón para que empiece a obrar el Espíritu Santo con su gracia renovadora.
Te compartimos la Homilía del Santo Padre en la Basílica de San Pedro, de la misa de Ramos celebrada a puertas cerradas, sin público por la pandemia del covid-19.


Homilía Homilía del Papa Francisco:

Jesús «se despojó de sí mismo tomando la condición de esclavo» (Flp 2,7). Con estas palabras del apóstol Pablo, dejémonos introducir en los días santos, donde la Palabra de Dios, como un estribillo, nos muestra a Jesús como siervo: el siervo que lava los pies a los discípulos el Jueves santo; el siervo que sufre y que triunfa el Viernes santo (cf. Is 52,13); y mañana, Isaías profetiza sobre Él: «Mirad a mi Siervo, a quien sostengo» (Is 42,1). Dios nos salvó sirviéndonos. Normalmente pensamos que somos nosotros los que servimos a Dios. No, es Él quien nos sirvió gratuitamente, porque nos amó primero. Es difícil amar sin ser amados, y es aún más difícil servir si no dejamos que Dios nos sirva.

Pero, ¿cómo nos sirvió el Señor? Dando su vida por nosotros. Él nos ama, puesto que pagó por nosotros un

sábado, 20 de abril de 2019

Sábado Santo de la mano de Sta Teresita del Niño Jesús



Un día como hoy invita al recogimiento, al silencio y a la compañía, ¿de quién? De la Madre del Señor, nuestra Madre. Y lo queremos hacer con algunas de las últimas estrofas de la poesía No 54 de Sta Teresita, para meditar y contemplar a la Madre Dolorosa en el silencio de ésta jornada…

POESÍA 54
Tú nos amas María, como Jesús nos ama,
por nosotros aceptas verte alejada de Él.
Amar es darlo todo, darse incluso a sí mismo
tú quisiste probarlo, siendo nuestro sostén.
Sabía el Salvador de tu inmensa ternura,
tu corazón de Madre conocía muy bien ;
del pecador refugio, te nos dejó a nosotros
junto a la Cruz y al cielo a esperarnos se fue.

Tú me apareces, Virgen, en lo alto del Calvario,
de pie junto a la Cruz, cual preste ante el altar,

lunes, 15 de abril de 2019

Homilía del Papa para el Domingo de Ramos 2019



Las aclamaciones de la entrada en Jerusalén y la humillación de Jesús. Los gritos de fiesta y el ensañamiento feroz. Este doble misterio acompaña cada año la entrada en la Semana Santa, en los dos momentos característicos de esta celebración: la procesión con las palmas y los ramos de olivo, al principio, y luego la lectura solemne de la narración de la Pasión.

Dejemos que esta acción animada por el Espíritu Santo nos envuelva, para obtener lo que hemos pedido en la oración: acompañar con fe a nuestro Salvador en su camino y tener siempre presente la gran enseñanza de su Pasión como modelo de vida y de victoria contra el espíritu del mal.

Jesús nos muestra cómo hemos de afrontar los momentos difíciles y las tentaciones más insidiosas, cultivando en nuestros corazones una paz que no es distanciamiento, no es impasividad o creerse un superhombre, sino que es un abandono confiado en el Padre y en su voluntad de salvación, de vida, de misericordia; y, en toda su misión, pasó por la tentación de “hacer su trabajo” decidiendo él el modo y desligándose de la obediencia al Padre. Desde el comienzo, en la lucha de los cuarenta días en el desierto, hasta el final en la Pasión, Jesús rechaza esta tentación mediante la confianza obediente en el Padre.

También hoy, en su entrada en Jerusalén, nos muestra el camino. Porque en ese evento el maligno, el Príncipe de este mundo, tenía una carta por jugar: la carta del triunfalismo, y el Señor respondió permaneciendo fiel a su camino, el camino de la humildad.

El triunfalismo trata de llegar a la meta mediante atajos, compromisos falsos. Busca subirse al carro del
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