domingo, 8 de enero de 2017

Baustismo del Señor

En este domingo damos por terminado el tiempo de la Navidad y comenzamos el tiempo litúrgico llamado “Tiempo Ordinario” o “Tiempo durante el año”. Así como el bautismo de Jesús significó el comienzo de su vida pública, así para nosotros este día señala en la liturgia el momento de comenzar a recorrer, junto a Jesús, el tiempo de su ministerio público en la Palestina dominada por los romanos, alrededor del año 30 de nuestra era.


La liturgia, nos invita una vez más a recordar nuestro bautismo. La verdad, que es el primer sacramento y por el cual accedemos a la Iglesia, pero quizás, sea del que somos menos conscientes y no sólo porque lo recibimos de niños. El bautismo de Jesús no es una anécdota más en su vida, en este momento está presente toda la Santísima Trinidad: el Padre que habla desde el cielo, el Espíritu Santo en forma de paloma, que se posa sobre el “predilecto”. Está claro, que es el elegido para una misión específica, y nosotros: ¿no debemos pensar que nuestro bautismo es un proceso que nos compromete a seguir al Hijo?
A partir del bautismo, de esta presentación en público, comienza Jesús sus obras y palabras, del mismo modo, nosotros al ser bautizados, somos elegidos para ser miembros de su pueblo y mensajeros del Evangelio. Bautizarse es recibir la fuerza del Espíritu, como dice Pedro en la segunda lectura de los Hechos de los Apóstoles: “Me refiero a Jesús de Nazaret, ungido por Dios por la fuerza del Espíritu Santo, que pasó haciendo el bien y curando a los oprimidos por el diablo; porque Dios estaba con él”. Esa fuerza nos llevará a cumplir la primera lectura de Isaías: “Yo, el Señor, te he llamado con justicia. Para que abras los ojos a los ciegos, saques a los cautivos de la prisión y de la misma mazmorra a los que habitan en las tinieblas”.
Estar bautizado exige asumir una misión y una identidad, ésta no se puede adquirir cuando se es niño, por eso necesita un acompañamiento, durante las diversas etapas de la vida.
Oración de San Juan Pablo II (21 de marzo del 2000)
¡Gloria a ti, oh Padre, Dios de Abraham, Isaac y Jaco
Tú has enviado a tus siervos, los profetas
a proclamare tu palabra de amor fiel
y a llamar a tu pueblo al arrepentimiento.
A las orillas del Río Jordán,
Has suscitado a Juan el Bautista,
una voz que grita en el desierto,
enviado a toda la región del Jordán,
a preparar el camino del Señor,
a anunciar la venida de Cristo.

sábado, 24 de diciembre de 2016

DIA NOVENO (24 de diciembre)

NOCHE DE PAZ, NOCHE DE AMOR


La noche envuelve a Belén. María siente que el Niño está por llegar. El burrito que sirvió de cabalgadura en el viaje y los animales que hallaron en el pesebre les servirán, con su tibio aliento, para darle calor: José espera... de pronto el silencio se corta con el llanto de un Niño. El Salvador ha nacido. La promesa de los siglos llega a su cumplimiento.

El lugar se llena de alegría y corren los pastores a llevarle ofrendas y brindarle adoración. Coros de Ángeles que bajan del cielo cantan «Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz a los hombres de buena voluntad...» Y Dios se satisface de su obra concluída.

Propósito: Celebremos cristianamente la Navidad y brindemos nuestro amor a quienes carecen de todo y necesitan que le tendamos la mano.

Oración: Señor, recibe nuestra adoración; te abrimos nuestro corazón para que nazcas en él todos los días de nuestra vida.

viernes, 23 de diciembre de 2016

DIA OCTAVO (23 de diciembre)

UN HUMILDE PESEBRE


Saliendo del pueblo, José encontró un pesebre. Ciertamente eso no era lo que él quería para María y el Niño, pero por lo menos tendrían un techo que les protegiera del frío de la noche. Limpió un rincón del establo apartó a un lado los animales que allí se encontraban, colocó pajas y allí se tendió la Virgen. No hubo un lugar mejor; tampoco una confortable cama, pero si un júbilo grande por haber encontrado aquel sitio al que llenaron de amor. Jesús nacería en total pobreza, signo de su futura humildad, ejemplo para nuestras vidas.

Propósito: Procuremos llenar de amor nuestra casa, derramando alegría en torno nuestro.

Oración: Señor, danos la gracia de que al contemplar tu humilde pesebre nuestros ojos se abran y busquemos la felicidad en tu palabra y no en las cosas materiales.

jueves, 22 de diciembre de 2016

DIA SEPTIMO (22 de diciembre)

UN HUMILDE PESEBRE



Saliendo del pueblo, José encontró un pesebre. Ciertamente eso no era lo que él quería para María y el Niño, pero por lo menos tendrían un techo que les protegiera del frío de la noche. Limpió un rincón del establo apartó a un lado los animales que allí se encontraban, colocó pajas y allí se tendió la Virgen. No hubo un lugar mejor; tampoco una confortable cama, pero si un júbilo grande por haber encontrado aquel sitio al que llenaron de amor. Jesús nacería en total pobreza, signo de su futura humildad, ejemplo para nuestras vidas.

Propósito: Procuremos llenar de amor nuestra casa, derramando alegría en torno nuestro.

Oración: Señor, danos la gracia de que al contemplar tu humilde pesebre nuestros ojos se abran y busquemos la felicidad en tu palabra y no en las cosas materiales.

miércoles, 21 de diciembre de 2016

DIA SEXTO (21 de diciembre)

JOSÉ Y MARÍA VAN A BELÉN 


Desde Nazaret salieron rumbo a Belén de Judea, el carpintero José y su esposa María para cumplir con la disposición del emperador romano. La virgen se encontraba en el último mes de su embarazo y el viaje fue largo, lento y penoso. José, siendo más fuerte, la ayudaba y atendía amorosamente durante todo el camino. Los problemas e incomodidades que tuvieron durante la travesía fueron muchos, pero ellos hicieron su viaje sin quejarse, con humildad y fueron bendecidos por el poder de Dios.

Propósito: Confiemos en que el señor nos brindará su ayuda para encontrar la salida, aún en los momentos más difíciles.

Oración: Señor, brindaré ayuda a mis hermanos, abriendo así una puerta a la esperanza, igual que tú lo haces conmigo.

martes, 20 de diciembre de 2016

DÍA QUINTO (20 de diciembre)


LAS PROFECÍAS DEBÍAN CUMPLIRSE





El Salvador del mundo habría de nacer en Belén de Judá. Por aquel tiempo el emperador César Augusto dictó una Ley por la cual todas las personas debían censarse, cada una en su ciudad de origen. José, por ser descendiente de la familia de David, junto con María, tuvieron que emprender el viaje a Belén. Aunque ello significaba a la Virgen un gran esfuerzo, una vez más la obediencia llevó a María y José a aceptar con fe los designios de Dios.

Propósito: Pediremos la fe para tener la seguridad de que los designios de Dios siempre se cumplirán.

Oración: Señor, soy tu humilde servidor y quiero cumplir obedientemente todo lo que tu palabra me indique.

lunes, 19 de diciembre de 2016

DIA CUARTO (19 de diciembre)

MARÍA Y JOSÉ PREPARAN LA FELIZ VENIDA



Esperando la llegada del Niño, María y José se dispusieron a preparar todas las cosas que necesitaban para recibirlo. Ella cosió y tejió las ropas y mantas que el Niño Jesús necesitaría, y José, como era un hábil carpintero, seleccionó las mejores maderas e hizo la cuna más hermosa donde poder acostarlo. Aunque sus labores diarias implicaban mucho esfuerzo, ellos, con gran entusiasmo, no repararon en quitar tiempo a su descanso para dedicar con todo amor a esas tareas.
Propósito: Realizaremos nuestras obligaciones con la mayor perfección posible, con toda dedicación y con mucha alegría.

Oración: Señor, te queremos dar gracias porque sabemos que en todas las cosas buenas que hacemos, aún las más pequeñas, siempre estás con nosotros.

domingo, 18 de diciembre de 2016

DIA TERCERO (18 de diciembre)


MARÍA VISITA A SU PRIMA ISABEL 



María fue hacia las montañas de Judá, donde vivía su anciana prima Isabel con su esposo, Zacarías. En ella Dios había hecho el milagro de que engendrara un hijo, cuando ya no tenía esperanza de tenerlo por su avanzada edad. Isabel apenas vio a María exclamó: "Bendita eres entre todas las mujeres y bendito el fruto de tu vientre".
María aún con el peso del niño en su vientre, no vaciló en servir a su prima y brindarle su desinteresada ayuda acompañándola por más de tres meses; porque la voluntad de servicio es lo que caracteriza el espíritu de Cristo.

Propósito: Ofreceremos nuestro apoyo incondicional a todos nuestros semejantes.

Oración: Ilumínanos Señor, para que nuestra ayuda sea siempre oportuna y hacia quien más la necesite.

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