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sábado, 6 de mayo de 2017

El "Buen Pastor" reflejado en el buen sacerdote (Santo Cura de Ars)


EL SACERDOCIO SEGÚN EL SANTO CURA DE ARS

1.- La grandeza del sacerdote 
El Cura de Ars era muy humilde, pero consciente de ser, como sacerdote, un inmenso don para su gente: “Un buen pastor, un pastor según el Corazón de Dios, es el tesoro más grande que el buen Dios puede conceder a una parroquia, y uno de los dones más preciosos de la misericordia divina”. Hablaba del sacerdocio como si no fuera posible llegar a percibir toda la grandeza del don y de la tarea confiados a una criatura humana: “¡Oh, qué grande es el sacerdote! Si se diese cuenta, moriría… Dios le obedece: pronuncia dos palabras y Nuestro Señor baja del cielo al oír su voz y se encierra en una pequeña hostia…”.
Explicando a sus fieles la importancia de los sacramentos decía: “Si desapareciese el sacramento del Orden, no tendríamos al Señor. ¿Quién lo ha puesto en el sagrario? El sacerdote. ¿Quién ha recibido vuestra alma apenas nacidos? El sacerdote. ¿Quién la nutre para que pueda terminar su peregrinación? El sacerdote. ¿Quién la preparará para comparecer ante Dios, lavándola por última vez en la sangre de Jesucristo? El sacerdote, siempre el sacerdote. Y si esta alma llegase a morir [a causa del pecado], ¿quién la resucitará y le dará el descanso y la paz? También el sacerdote…

jueves, 4 de agosto de 2016

4 de Agosto: El Santo Cura de Ars (Párroco Año 1859)


Santo Cura de Ars:
Pide a Dios que nos envíe siempre
buenos párrocos como tú.

Uno de los santos más populares en los últimos tiempos ha sido San Juan Vianey, llamado el santo Cura de Ars. En él se ha cumplido lo que dijo San Pablo: "Dios ha escogido lo que no vale a los ojos del mundo, para confundir a los grandes".

 John VianeyEra un campesino de mente rústica, nacido en Dardilly, Francia, el 8 de mayo de 1786. Durante su infancia estalló la Revolución Francesa que persiguió ferozmente a la religión católica. Así que él y su familia, para poder asistir a misa tenían que hacerlo en celebraciones hechas a escondidas, donde los agentes del gobierno no se dieran cuenta, porque había pena de muerte para los que se atrevieran a practicar en público sulreligión. La primera comunión la hizo Juan María a los 13 años, en una celebración nocturna, a escondidas, en un pajar, a donde los campesinos llegaban con bultos de pasto, simulando que iban a alimentar sus ganados, pero el objeto de su viaje era asistir a la Santa Misa que celebraba un sacerdote, con grave peligro de muerte, si los sorprendían las autoridades.

Juan María deseaba ser sacerdote, pero a su padre no le interesaba perder este buen obrero que le cuidaba sus ovejas y le trabajaba en el campo. Además no era fácil conseguir seminarios en esos tiempos tan difíciles. Y como estaban en guerra, Napoléon mandó reclutar todos los muchachos

Video musical de Jesed, con imagenes de la última película de Juan Pablo II


Canción super recomendada!!! Interpretada por el Ministerio de Música JESED
Con escenas de la película de San Juan Pablo II, su proceso vocacional, sus búsquedas, el encuentro con la VERDAD DE SU VOCACIÓN y al fin la paz por haber cruzado su mirada con la de Jesús.



Ser sacerdote... un camino de santidad en seguimiento de Cristo



SER SACERDOTE:
-          Vivir en medio del mundo sin ambicionar sus placeres,
-          ser miembro de cada familia, sin pertenecer a ninguna;
-          compartir todos los sufrimientos, penetrar todos los secretos, perdonar todas las ofensas, ir del hombre a Dios y ofrecer a El sus oraciones, regresar de Dios al hombre para traer perdón y esperanza,
-          tener un corazón de fuego para la caridad, y un corazón de bronce para la castidad;
-          enseñar y perdonar, consolar y bendecir siempre, Dios mío, qué vida!
-          Y esa es la tuya, oh sacerdote de Jesucristo!


In Persona Christi…
Ante tu Presencia Real escucho tu voz a mi corazón decir:

lunes, 4 de agosto de 2014

¡Feliz día a todos los Párrocos!

Les deseamos a todos los Párrocos un muy feliz día!! Hoy es un día privilegiado para orar por los sacerdotes. Les dejamos esta reflexión de José Luis Martín Descalzo que se llama CURAS FELICES: 

La semana pasada me ha ocurrido algo muy desconcertante: en uno de mis artículos decía yo, de paso, sin dar a la cosa la menor importancia, que me sentía feliz y satisfecho de ser sacerdote y que esperaba que esta alegría me durase siempre. Lo decía con la misma naturalidad con que pude escribir que me gusta la música o que prefiero el sol a la tormenta.
 
Y he aquí que he comenzado a recibir cartas felicitándome por haber dicho algo que, por lo visto, es sorprendente; algo que, según dicen mis comunicantes, sólo se atreve a afirmarlo en público quien tenga mucho valor. Y yo he leído estas cartas sin dar crédito a mis ojos, estupefacto, sin acabar de entender que alguien crea que implica valor el decir cosas que a mí

jueves, 9 de enero de 2014

Orar por las "Vocaciones al Sacerdocio"



Cada jueves la Iglesia nos anima e invita a orar por las vocaciones, en especial para que no falten sacerdotes. Las CM tenemos como tradición ofrecer todo lo vivido en el día por las vocaciones sacerdotales, incluso, en muchas de nuestras comunidades hacemos Adoración al Ssmo por las vocaciones para la Iglesia.

En el Carmelo hay santos, como Teresita de Lisieux, que oraba por los sacerdotes y que tomó a algunos como hermanos espirituales. Son muchos los sacerdotes que la han tomado como patrona y le tiene mucho cariño por su amor y cercanía con ellos.



Hoy les acercamos esta oración de una madre pidiendo al Señor que la bendiga con un hijo sacerdote.


DAME, SEÑOR, UN HIJO SACERDOTE (Oración de una madre)

Dame, Señor, un hijo sacerdote.
Yo te doy un hijo puro y responsable;
dame, Señor, un hijo sacerdote.
Yo te doy un hijo que se ha conmovido siempre
 por las necesidades del prójimo,
que ha llevado alivio a los que sufren
y consuelo a los que lloran;
dame, Señor, un hijo sacerdote.
Yo te doy un hijo que no se ha enceguecido

jueves, 4 de agosto de 2011

DÍA DEL PÁRROCO 2011



¿PARA QUÉ HACEN FALTA LOS SACERDOTES?

1. Para enseñar la Palabra de Dios y garantizar la calidad de la educación cristiana
2. Para anunciar el evangelio aquí y en países de misión.
3. Para perdonarnos los pecados en nombre de Jesús.
4. Para presidir la Eucaristía y darnos el Pan de la Vida.
5. Para presidir y servir a la comunidad cristiana, la parroquia y los grupos de fe.
6. Para dar su vida por las personas, especialmente los pobres, los necesitados, los que sufren, como hizo Jesús.
7. Para enseñarnos a rezar y a relacionarnos con Dios como Padre y ver lo que el Espíritu quiere de cada uno y descubrirnos que estamos llamados a la felicidad y Vida Eterna.
8. Para orientar con criterios morales y evangélicos en los problemas de la vida y el mundo actual.
9. Para impulsar la responsabilidad de los seglares en la sociedad y dentro de la Iglesia.
10. Para servir a la unidad eclesial, coordinando a todos en comunión con el obispo.


domingo, 15 de mayo de 2011

MENSAJE DEL PAPA BENEDICTO XVI PARA LA 48 JORNADA MUNDIAL DE ORACION POR LAS VOCACIONES


Tema: «Proponer las vocaciones en la Iglesia local»


Queridos hermanos y hermanas

La XLVIII Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones que se celebrará el 15 de mayo de 2011, cuarto Domingo de Pascua, nos invita a reflexionar sobre el tema: «Proponer las vocaciones en la Iglesia local». Hace setenta años, el Venerable Pío XII instituyó la Obra Pontificia para las Vocaciones Sacerdotales. A continuación, animadas por sacerdotes y laicos, obras semejantes fueron fundadas por Obispos en muchas diócesis como respuesta a la invitación del Buen Pastor, quien, «al ver a las gentes se compadecía de ellas, porque estaban extenuadas y abandonadas, como ovejas que no tienen pastor», y dijo: «La mies es abundante, pero los trabajadores son pocos; rogad, pues, al Señor de la mies que mande trabajadores a su mies» (Mt 9, 36-38).

El arte de promover y de cuidar las vocaciones encuentra un luminoso punto de referencia en las páginas del Evangelio en las que Jesús llama a sus discípulos a seguirle y los educa con amor y esmero. El modo en el que Jesús llamó a sus más estrechos colaboradores para anunciar el Reino de Dios ha de ser objeto particular de nuestra atención (cf. Lc 10,9). En primer lugar, aparece claramente que el primer acto ha sido la oración por ellos: antes de llamarlos, Jesús pasó la noche a solas, en oración y en la escucha de la voluntad del Padre (cf. Lc 6, 12), en una elevación interior por encima de las cosas ordinarias. La vocación de los discípulos nace precisamente en el coloquio íntimo de Jesús con el Padre. Las vocaciones al ministerio sacerdotal y a la vida consagrada son primordialmente fruto de un constante contacto con el Dios vivo y de una insistente oración que se eleva al «Señor de la mies» tanto en las comunidades parroquiales, como en las familias cristianas y en los cenáculos vocacionales.

El Señor, al comienzo de su vida pública, llamó a algunos pescadores, entregados al trabajo a orillas del lago de Galilea: «Veníos conmigo y os haré pescadores de hombres» (Mt 4, 19). Les mostró su misión mesiánica con numerosos «signos» que indicaban su amor a los hombres y el don de la misericordia del Padre; los educó

domingo, 13 de febrero de 2011

UNA PELICULA QUE HABLA BIEN DE LOS SACERDOTES


Queremos recomendarte un film
que aun no se estrena en Argentina,
pero si ya esta en las carteleras
de otros paises de America Latina.


"La ultima cima",  es un largometraje sobre la vida del sacerdote español Pablo Domínguez Prieto, fallecido en febrero del año 2009 a los 42 años en un accidente de montaña en el Moncayo.


El director de la producción es Juan Manuel Cotelo, un hombre que quedó impactado por su figura, tras conocerle en una conferencia. Doce días después, ocurrió el accidente en el que falleció este sacerdote(...)
"He querido dar la cara por los curas", dice Juan Manuel Cotelo, y por ello dedicó este largometraje a un sacerdote que, minutos antes de morir, llamo por celular a su familia y dijo "He llegado a la cima" (Fuente: www.ZENIT.org)

PROXIMOS ESTRENOS:
1. Guatemala (4 Febrero)
2. Honduras y Nicaragua (18 Febrero)
3. El Salvador (3 Marzo)
4. Chile (17 Marzo)
5. Argentina (18 Marzo)
6. Costa Rica, Ecuador, etc.etc...


SINOPSIS

Pablo, sacerdote, sabía que iba a morir joven y deseaba hacerlo en la montaña. Entregó su vida a Dios… y Dios aceptó la oferta.  Ahora dicen que está vivo.
Pablo era conocido y querido por un número incalculable de personas,  que han dejado constancia de ello después de su muerte.
LA ÚLTIMA CIMA muestra la huella profunda que puede dejar un buen sacerdote, en las personas con las que se cruza.  Y provoca en el espectador un pregunta comprometedora: ¿también yo podría vivir así? 
DURACION 82 minutos.
(http://www.laultimacima.com/)





sábado, 5 de junio de 2010

CORPUS CHRISTI: "La Eucaristía resume a Cristo y su misión"



Homilía del Santo Padre
en la Solemnidad de
CORPUS CHRISTI





Queridos hermanos y hermanas

El sacerdocio del Nuevo Testamento está estrechamente ligado a la Eucaristía. Por esto hoy, en la solemnidad del Corpus Domini y casi al término del Año Sacerdotal, somos invitados a meditar sobre la relación entre la Eucaristía y el Sacerdocio de Cristo. En esta dirección nos orientan también la primera lectura y el salmo responsorial, que presentan la figura de Melquisedec. El breve pasaje del Libro del Génesis (cfr 14,18-20) afirma que Melquisedec, rey de Salem, era "sacerdote del Dios altísimo", y por esto "ofreció pan y vino" y "bendijo a Abraham", que volvía de una victoria en la batalla; Abraham mismo le dio el diezmo de todo. El salmo, a su vez, contiene en la última estrofa una expresión solemne, un juramento de Dios mismo, que declara al Rey Mesías: “Tú eres sacerdote para siempre / a semejanza de Melquisedec" (Sal 110,4); así el Mesías es proclamado no sólo Rey, sino también Sacerdote. De este pasaje parte el autor de la Carta a los Hebreos para su amplia y articulada exposición. Y nosotros lo hemos recogido en el estribillo: "Tu eres sacerdote para siempre, Cristo Señor": casi una profesión de fe, que adquiere un particular significado en la fiesta de hoy. Es la alegría de la comunidad, la alegría de la Iglesia entera, que contemplando y adorando al Santísimo Sacramento, reconoce en él la presencia real y permanente de Jesús sumo y eterno Sacerdote.

La segunda lectura y el Evangelio llevan en cambio la atención al misterio eucarístico. De la Primera Carta a los Corintios (cfr 11,23-26) se ha tomado el pasaje fundamental en el que san Pablo... ( Para seguir leyendo, click en el título)

martes, 1 de junio de 2010

JUNIO, MES DEL SAGRADO CORAZÓN

Celebrar al Sagrado Corazón tiene un motivo doble: de acción de gracias por las maravillas del amor que Dios nos tiene y de reparación, porque frecuentemente este amor es mal o poco correspondido, incluso por quienes tenemos tantos motivos para amar y agradecer.
Desde siempre fue fundamento de la piedad cristiana la consideración del Amor de Jesús por todos los hombres; por eso el culto al Sagrado Corazón de Jesús "nace de las fuentes mismas del dogma católico”
Este culto recibió un especial impulso por la devoción y piedad de numerosos santos a quienes el Señor mostró los secretos de su Corazón amantísimo, y les movió a difundir la devoción al Sagrado Corazón y a fomentar el espíritu de reparación.
Comencemos este mes ofreciendo al Dios del Amor lo mejor de nuestro corazón y tiempo.

lunes, 16 de noviembre de 2009



ORACIÓN PARA EL AÑO SACERDOTAL

Pronunciada por el Benedicto XVI el 19 de junio de 2009

Señor Jesús:

Tu has querido dar a la Iglesia, en San Juan María Vianney, una imagen viviente y una personificación de tu caridad pastoral, haz que en su compañía y ayudados por su ejemplo vivamos plenamente este Año Sacerdotal.

Haz que, como El, podamos aprender delante de tu Eucaristía cuánto sea simple y cuotidiana tu Palabra que nos instruye; cuánto sea tierno el amor con el que acoges a los pecadores arrepentidos y cuánto sea consolador abandonarse confidencialmente a tu Madre Inmaculada.

Haz, Señor, que, por intercesión del Santo Cura de Ars, las familias cristianas lleguen a ser “pequeñas Iglesias” en las que todas las vocaciones y los carismas, infundidos por el Espíritu Santo, puedan ser acogidos y valorizados. Concédenos, Señor, poder repetir, con el mismo ardor del Santo Cura, las palabras que el mismo solía dirigirte:


“Te amo, mi Dios, y mi solo deseo
es amarte hasta el último respiro de mi vida.
Te amo, oh Dios infinitamente amable,
y prefiero morir amándote
antes que vivir un solo instante si amarte.
Te amo, Señor, y la única gracia que te pido
es aquella de amarte eternamente.

Dios mío, si mi lengua
no pudiera decir que te amo en cada instante,
quiero que mi corazón te lo repita
tantas veces cuantas respiro.

Te amo, oh mi Dios Salvador,
porque has sido crucificado por mi,
y me tienes acá crucificado por Ti.
Dios mío, dame la gracia de morir amándote
y sabiendo que te amo”. Amen.

lunes, 9 de noviembre de 2009

En el año Sacerdotal: El Corazón del Cura de Ars ya está en la Argentina

En la mañana del viernes 6 de noviembre arribó al país el corazón de San Juan María Vianney, el Santo “Cura de Ars”, acompañado por el padre Karlo Tyberghien, custodio de la comunidad de Belley-Ars, para visitar más de veinte diócesis argentinas.

Por la tarde, en la catedral de Avellaneda-Lanús, colmada de fieles llegados desde todos los rincones de la diócesis, el nuncio apostólico, monseñor Adriano Bernardini, presidió la Eucaristía concelebrada por el obispo local, monseñor Rubén Oscar Frassia, y su presbiterio, dando comienzo así a la gran peregrinación nacional de las reliquias sagradas.

“En el año dedicado a los sacerdotes, la presencia de una reliquia del Cura de Ars es un gran don”, dijo monseñor Bernardini, para reflexionar luego sobre la figura del sacerdote tomando como eje la Carta a los Hebreos.
En la homilía, el obispo destacó que “hoy más que nunca, cada uno de nosotros -según el lugar que ocupe en la Iglesia y en la sociedad- tendrá que pedirle al Señor que nos comprometamos y cambie nuestro corazón. Así como hoy recibimos el corazón del Cura de Ars, que también golpee y repercuta en nuestro corazón ¡Para que nuestro corazón cambie! ¡Para que nuestra vida cambie! ¡Para que lo más íntimo de cada uno de nosotros cambie!” (Si querés seguir leyendo hacé clic en el título)

miércoles, 28 de octubre de 2009

¿YO CURA? ¡NO GRACIAS!

UN HECHO DE VIDA
Yo, ni me lo había planteado. Si hace diez años me hubieran dicho que yo sería cura lo hubiera tomado como una majadería porque, antes, ni por el forro hubiera podido pensar que podría llevar esta vida que llevo ahora
Yo conocía a algunos curas de la catequesis de mi parroquia, de las misas y de todo eso. Estuve en un grupo majo que se formó para confirmarnos. Nos llevábamos bien. Nos enrollábamos bastante pero, en general, estábamos a gusto. Salidas, convivencias, y reuniones, sobre todo reuniones. Pero bien. Nos estábamos planteando en serio lo de ser cristianos y ya empezábamos a ver algunas cosas para hacer por los demás.
Uno de los curas de la parroquia solía venir de vez en cuando a estar con nosotros. Alguna vez venía también a las convivencias pero casi siempre tenía que hacer otras cosas y no se podía quedar todo el fin de semana. Siempre andaba de prisa, sin tiempo. Cuando yo era un crío había tres curas en mi parroquia pero cuando estábamos ya para confirmarnos sólo quedaba él y no daba abasto porque uno se había jubilado y el otro dejo de ser cura y se había casado.
En el grupo, alguna vez, los monitores nos hablaron de los curas y las monjas. A nosotros nos parecía muy bien y muy necesario que hubiera gente así dedicada a los demás en las parroquias, en los colegios y en las misiones, pero ninguno de nosotros había sentido por dentro esa vocación.
Un día, -recuerdo que fue un sábado por la tarde en una convivencia y me acuerdo hasta del día y de la hora- después de la eucaristía, el cura que había venido para celebrarla se me acerco y me dijo que quería hablar conmigo un rato. Fuimos a pasear por la carretera del pueblo y me soltó que yo podría ser cura. Me dijo que me había visto en el grupo y que me conocía desde la catequesis y que quería que yo me lo pensara. Hablamos de la falta de curas y de la necesidad de que hubiera gente así, con esa misión en las parroquias y en los grupos. Yo le dije que sí veía necesario que hubiera curas pero que yo no tenía esa vocación porque nunca, ni en sueños, había sentido ninguna llamada en mi interior y que, sin embargo, sí sentía que me gustaban las chavalas. El me explicó que la vocación a ser cura no es una llamada que uno tiene sino una llamada que a uno le hacen porque la Iglesia lo necesita.
Estuvimos hablando un rato largo y yo, desde entonces, no lo pude olvidar. En casa o en la misa, en el grupo o en el Instituto, de vez en cuando me venía la idea de ser cura.
Al final lo planteé en el grupo. Cuando lo dije, lo tomaron a choteo pero luego se pusieron serios y salió una reunión muy maja. La mayoría dijeron que bien, que les parecía bien que me lo planteara; que ellos creían que lo podría hacer bien. Hubo alguno y alguna que no quisieron opinar; dijeron que era una cuestión muy personal.
Lo planteé en mi casa y a mi familia, aunque son creyentes y van a Misa, no les agradó la idea de tener un hijo cura. Me dijeron que primero eran los estudios y que lo pensara más despacio; que para ser bueno no hace falta hacerse cura. Luego, se han ido convenciendo y ahora, están más contentos que yo.
Y así fue rodando la cosa desde aquél Sábado por la tarde. Me puse en contacto con el Seminario; me invitaron a unas convivencias con otros chavales que, como yo, se lo estaban planteando y ahora aquí estoy.
No sé muy bien por qué. A veces creo que no valgo y me tengo que fiar de lo que dicen de mí los que viven conmigo y me conocen. Sólo pienso en ayudar a la comunidad cristiana siendo cura entre ellos y para ellos y sólo espero que Dios me ayude para hacerlo bien. Esta es mi historia
Si hace diez años me hubieran dicho que yo iba a ser cura seguro que habría respondido: ¿Yo cura? No, gracias.

sábado, 26 de septiembre de 2009

Testimonio de un sacerdote


De pequeño soñé en ser misionero (Pedro José )

...Nací en Madrid el 19 de febrero de 1982, poco antes que Naranjito, y en tres años era ya el mayor de cuatro hermanos.
De siempre me encantó la música, el cine, tener amigos, aprendí a tocar un poco el piano y otro poco la guitarra. Vivía con emoción los partidos de fútbol, sobre todo los derbies porque mis padres son del Real Madrid y yo del Atleti.
Pero lo que más me llamaba la atención era que las familias que conocía en la parroquia tenían una alegría especial... y me encantaba el sacerdote mayor de la misa de niños.
Así fue como tomé la decisión de irme de misionero. Tenía que contar a todas las personas del mundo cómo Jesús hacía felices a todas las familias de mi parroquia. Contaba 11 ó 12 años y senté a mi madre en mi cama para prevenirla: "Mamá, quiero que sepas que un día me iré de misiones a un país muy lejano, y ya no nos veremos más".
Mi madre no se tiró de los pelos ni se desesperó, sino que me acarició y me dijo que no debía esperar más, sino que empezase a anunciar a Jesús por mi barrio, a mis amigos del colegio. Que ser miembro de la Iglesia era ser misionero.
Mi adolescencia fue muy difícil, mis amigos no estaban por la labor de dejarme hablarles de Jesús y casi renuncié a mis proyectos, salvo cuando los domingos iba a misa. Es una etapa de crisis en mi vida.
Todo cambió cuando el sacerdote mayor de mi parroquia me pidió que empezara a dar catequesis. Apenas con 15 ó 16 años ya daba catequesis a niños, y esto me volvió a mostrar que yo debía transmitir tantos milagros de los que había sido testigo en mi casa y en mi parroquia.
Cambié de amigos, pues hice muchos amigos entre los catequistas jóvenes de mi parroquia. Me dejé acompañar por el sacerdote. Comencé a experimentar cuánto bien hace el sacramento del perdón. Encontré en la Eucaristía un encuentro precioso con Jesús que viene a nosotros con todo su amor.
Y así, en mitad de algunas movidas (pues en mi cabeza estaba echo un lío) de pronto quiso Jesús hacerme entender que me estaba enamorando. Mi vocación estaba sirviendo a su Iglesia. Amándola como la ama él: "Celebra los sacramentos para mi Iglesia", "acompaña a tus hermanos en su experiencia cotidiana de Dios", "anuncia mi Resurrección a todos los hombres" me costó reconocerlo, pasé por algunos miedos, por discusiones con él pero su llamada era clara y tremendamente atractiva. Por eso entré al seminario. Quería seguirle fuese donde fuese.
Y cada día desde aquel domingo de octubre en el que comencé a intuir que me llamaba a ser sacerdote me acuesto más emocionado por los milagros que voy viendo, me levanto más feliz de estar pudiendo responder a su llamada, vivo más ilusionado por ser suyo, y, por él, de todas las personas, hombres, mujeres, niños o ancianos, por las que él ya ha dado la vida.




ESTA TAMBIÉN PUEDE SER TU EXPERIENCIA!!! DEJA QUE JESÚS TE LLEVE POR LOS CAMINOS DE LA VOCACIÓN SACERDOTAL
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